En un terreno angosto de Providencia, Casa SF concentra los recintos privados arriba para liberar el suelo. El gesto produce una planta baja continua, transparente y conectada con el jardín; sobre ella, un volumen de madera parece proteger y reunir la vida familiar.
Una planta baja sin interrupciones
El primer nivel aloja las áreas comunes como una gran habitación abierta. Un muro de hormigón resguarda la casa de la calle y un núcleo compacto reúne los servicios, mientras el vidrio prolonga visualmente el interior hacia ambos extremos del sitio.

El cedro como envolvente climática
El segundo piso se resuelve como una fachada ventilada de cedro. La cámara y el revestimiento protegen los muros expuestos, aportan sombra en verano y colaboran con el confort durante el invierno. Más que una piel decorativa, la madera forma parte del desempeño ambiental de la vivienda.

El alero continuo al norte extiende la terraza y regula el asoleamiento. Así, madera, hormigón y vidrio asumen funciones diferentes pero complementarias: abrigo, estructura y continuidad.


